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Grecia: «Algunas reflexiones en torno del trafico de esclavos» por el anarquista Tasos Theofilou

File_20101224164918Tasos Theofilou fue encarcelado en Agosto del 2012 acusado de un asalto a un banco en isla de Paros y pertenencia a las CCF. El compañero anarquista niega esas acusaciones, pero aun así mantiene con dignidad una posición dentro de la cárcel.
Algunas reflexiones en torno del “tráfico de esclavos”

El mundo de ilegalidad en su mayoría es un mundo de la economía delictiva. Así tiene un pie metido en la ilegalidad y el otro en la economía. Básicamente obedece las reglas y los principios de esta última. Diciéndolo con otras palabras, aquella gente no tiene nada de romántico. Nada de encantador. Es por cierto una gente perseguida. Perseguida desproporcionadamente con daño que hacen, no sólo a la sociedad pero incluso a la economía del régimen. Es una gente perseguida pero incapaz de ofrecer algunos antihéroes encantadores, ya sea a nivel de literatura.

No obstante, es gracioso como los sacerdotes de los medios de comunicación burguesas maldicen a los métodos y al moral de aquella gente, al mismo tiempo alabando las destructivas para toda la humanidad decisiones tomadas por los órganos directivos de la economía del régimen. Resulta todavía más trágico cuando aquella gente sufre un trato tan inhumano de manos de la justicia penal mientras que sus homólogos establecidos en la economía del régimen están gozando su prestigio y sus ganancias sin estorbo ninguno.

Sería un error dejarnos llevar por las interpretaciones de los medios del régimen sin intentar de localizar sus extensiones reales, sin intentar entender de donde vienen. Sería un error permitir que la, tan americanizada ya, justicia penal destruya, sin que haya resistencia, sin que haya crítica, a todo ser humano que no es suficiente rentable para la economía del régimen. Un ejemplo característico es el de “trasporte y traslado de extranjeros en el territorio nacional”. Conocido también como “el tráfico de esclavos”. Su trato penal, sus representaciones mediáticas, el mito creado por los medios en torno de ello y las finalidades de este mito.

Que se tenga en claro que el presente texto en ningún caso pretende de justificar a quienes emprenden este tipo de actividades sino quiere nada más que hacer destacar los objetivos a los cuales hace servicio su demonización mediática y penal. Demonización que seguramente no es resultado de algún problema moral, ya que en tal caso no hubiera existido esa diferencia tan provocativa en que se afronta a la correspondiente rama de la economía del régimen, es decir las agencias dedicadas a alquilar trabajadores, agencias del trabajo temporal…

El Capital, liberado de su necesidad del trabajo, ha elevado el estatus de este último al privilegio. Privilegio del cual intenta privar la más gran posible sector de población. Algo que logra hacer señalando la única mercancía que disponen los excluidos de la economía del régimen—su fuerza laboral—como furtiva e ilegal. La justicia penal está llamada para dogmatizar a esta realidad y los medios para interpretarla y sancionarla.

El discurso moralista de los medios en torno de los“traficantes de esclavos” no es para nada inocente. Además, los medios no se oponen tanto a los problemas con cuales se enfrentan los “esclavos” como a los problemas que estos últimos traen consigo en vez de maletas. Las desgracias que, como revelan los medios, han sufrido no tienen como objetivo despertar algún sentimiento de simpatía hacia ellos sino quieren asegurarnos que los “inmigrantes ilegales”, tan pobres y abandonados como son, víctimas de una explotación salvaje y embrutecidos, son capaces de cualquier tipo de comportamiento y actitud antisocial. De este modo el “traficante de esclavos” no es inmoral por comerciar con seres humanos sino porque está importando a nuestro país unos criminales, enfermos, amenaza islámica o ADN contaminado, hablando de los gustos más raros…Es decir, la lógica detrás de la demonización del “tráfico de esclavos” es intentar convencernos que lo que traen no son personas sino un articulo sin voluntad propia, ilegal y peligroso, tanto para el interés como para la salud pública. Articulo que por consiguiente y con toda la razón será temporalmente almacenado en unos almacenes, así como se hace con cosas confiscadas.

En realidad, la amplitud del concepto de “traficante de esclavos” contiene toda una serie de distintos papeles de esta específica actividad delictiva. Es importante subrayar que de hecho no estamos hablando sobre alguna red organizada sino más bien sobre un mercado. Un mercado donde, como en todos los mercados ya sea legales o clandestinos, uno puede funcionar como patrón-”agente”(si tiene suficiente capital y conocidos) o como simple empleado-conductor (si tiene poca suerte). Y en ambos casos suele tratarse de inmigrantes. Tanto el más abominable profesional como el simple “jornalero-conductor” puede ser señalado por la justicia penal como traficante de esclavos y condenado a una pena terriblemente grave. Tanto el más despiadado estafador como el más pequeño pendejo. Los tribunales no se preocupan por detalles semejantes.

El ejemplo del despiadado traficante de esclavos que está ahogando la gente en el Mar Egeo para escaparse de la guardia costera o este de los inmigrantes que mueren de frío en camiones-congeladoras por cierto no son sólo leyendas. Pero tampoco son la regla. Y en todo caso la histeria de los jueces y periodistas no tiene nada que ver con cualquier tipo de sensibilidad frente al drama vivido por esta gente. Su discurso sobre el tráfico de esclavos no es para nada inocente y dista mucho de “proteger a los inmigrantes”, para los cuales no hace diferencia ninguna si mueran ahogados por sus traficantes o por la guardia costera y por supuesto prefieren estar unas horas apretados en un camión que pasar meses interminables en un campo de concentración construido como un horno industrial…

Su único objetivo es convencernos que los “traficantes de esclavos”, los cuales hay cada vez más y más en las cárceles griegas, comercian con algo ilegal y sobre todo peligroso: con la mano de obra que sobra.

A.K.Theofilou
Centro de Detención General de Domokos
4/11/2012
Mas textos del compañero Tasos Theofilou: Aca

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