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Hemos perdido una batalla.No estamos dispuestos a perder la Guerra/Reflexiones en torno al 11 de septiembre en Villa Francia/Algunas palabras acerca del montaje policial que afecta a 14 jóvenes detenidos la noche del 11 de septiembre en Villa Francia desde el Arresto domiciliar

253453_10201076259013232_146708981_nNota de Refractario: En nuestra pagina ya hemos publicado dos textos informativos y una entrevista (1,2) respecto a lo sucedido el 11 de Septiembre en la Villa Francia. Ahora volvemos a publicar mas textos que nos llegan sumado a un escrito de un procesado en arresto domiciliar. La evidente distinción en las posiciones y planteamientos de vida en los escritos evidencia lo heterogéneo de los procesados durante estas jornadas, compartimos fraternalmente el análisis y las reflexiones de «Hemos perdido una batalla».Creemos que la experiencia de combate y de enfrentar procesos judiciales en el marco de la lucha callejera no es nueva,(aca una breve y reciente experiencia de cuando varios compañeros confluyeron en prisión por practicas de lucha callejera). Saludamos a las posiciones de combate que proyectan la lucha a pesar de todos los obstáculos judiciales que enfrenten, nuestra solidaridad esta con ustedes.

HEMOS PERDIDO UNA BATALLA. NO ESTAMOS DISPUESTOS A PERDER LA GUERRA.
Reflexiones en torno a lo sucedido en Villa Francia el 11 de Septiembre

“Claudicar? Ni siquiera cuando al final del camino y sin ninguna salida de salvación me encuentre delante de la muralla de la muerte” Severino Di Giovanni

El 11 de septiembre, tras cumplirse 40 años del Golpe militar, se realizaron distintas acciones en toda la región metropolitana. Acciones conmemorativas y también acciones violentas, que buscaban el enfrentamiento con la policía uniformada. Como todos los años los medios de la prensa burguesa estaban apostados cerca de los policías, para resguardarse físicamente y también para exponer minuto a minuto como se sucedían los hechos aquella noche.

Año tras años las poblaciones periféricas de Santiago, son trincheras donde lxs encapuchadxs, guerrerxs, revolucionarixs, combatientes, individuxs, se reúnen y actuando organizadamente atacan a la policía, con armamento de fuego, molotovs, piedras, hondas, etc. Hay que considerar que dentro de lxs que atacan a la policía o paran barricadas, también hay pobladores, e individuxs que salen a la calle a demostrar su rechazo.

Es en ese contexto que en Villa Francia, son detenidxs una treintena de individuxs, algunxs de ellxs son dejadxs en libertad tras declararse ilegal su detención y 14 de ellxs están con la medida cautelar de arresto domiciliario total.

No es necesario ni pertinente hablar de montajes, ni tampoco generar discursos victimistas, es tiempo de que se asuman las consecuencia de las acciones. Si de una u otra forma estamos buscando el enfrentamiento armado, con la policía (Armado me refiero a tanto proyectiles, armas de fuego, bombas incendiarias etc…) tendremos respuestas por parte de aquellos organismos que están preparados y entrenados para defender “el orden ciudadano”, bajo esta premisa es necesario tomar el peso de las acciones para que estas tengan buen resultado y que las bajas o pérdidas estén en el lado del enemigx en este caso la policía uniformada. Si lxs poderosxs y sus defensores perfeccionan año tras años sus, herramientas/ estrategias/ tácticas, ¿Por qué quienes pasan a la ofensiva no?

Porque fue necesario un cambio mínimo en la estrategia que utilizaba año tras año fuerzas especiales y sus grupos de asalto, en lo que respecta a la Villa Francia, para que lxs encapuchadxs fueran neutralizadxs, tan solo un pequeño cambio, para lograr que la desorganización, y el pánico se apoderara de la situación. Cediendo terreno a la policía, que lograría su objetivo, la detención de compañerxs y posteriormente un juicio a quienes encontrasen responsables de haberse levantado en su contra. ¿Es entonces un acierto de la inteligencia policial la detención de lxs compañerxs? O ¿es mas bien un desacierto en las tácticas y estrategias planteadas y desarrolladas por quienes concurrieron esa noche del 11 de Septiembre a Villa Francia?.

¿Es la informalidad y la acción individual sinónimo de desorganización? Es uno de los problemas que ha estado latente en lo que respecta a la lucha callejera, y la historia y las experiencias de otrxs compañerxs nos han dado luces de cuales son las falencias y cuales son las posibilidades de generar cambios cualitativos en el accionar.

Si el lugar en cuestión es uno de los puntos que mas se televisa, y donde mayor resguardo policial existe. Si desde un par de semanas se estaba llevando acabo un plan especial (motivado por la quema de tres buses, y claramente porque se cumplían 40 años del Golpe Militar). Si sumamos todos estos antecedentes, claramente es un clima un tanto inhóspito para llevar a cabo acciones esperando salir ilesxs. Pero aun así se generan hechos donde el enfrentamiento con la policía es visible donde los y las encapuchadxs salen a dar cara a la autoridad, donde también hay armas de fuego y donde la violencia revolucionaria se apodera por momentos de las calles de esa población, donde la noche cobija y protege el accionar de estxs individuxs, creo que es porque existe un objetivo  (o mas de uno) en común y que es generar daños, bajas, a las fuerzas policiales. ¿Pero tienen objetivos? Es necesario entender que la lucha callejera en las poblaciones tiene dinámicas muy distintas a las marchas o a las salidas universitarias, es en las poblaciones donde “Sale” el armamento de fuego, es en las poblaciones donde han muerto o herido a policías, y donde se puede ver un daño real a los policías. Pero también hay que tener en cuenta que cuando unx decide afrontar una pelea, recibirá golpes del otro lado, tendrá rasguñxs lesiones, o en algunxs casos se perderá la vida de un guerrero. Y es en la noche y el enfrentamiento en las poblaciones donde es mas probable de que un encapuchadx sea herido con balas, balines, perdigones o con una lacrimógena. Y También es donde hay mas probabilidades de poder hacer caer a uno de ellxs o dejarle heridas de gravedad. Pero para que estas acciones tengan resultados positivos es necesario coordinase con el resto de los grupos afines/no siempre que están operando en el lugar, para no descuidar espacios por donde la policía pudiese entrar (como ocurrió esta vez) ¿que hubiese pasado si un grupo de encapuchadxs hace frente a la policía cuando arremeten sorpresivamente? Es probable que algunxs compañerxs quedasen heridxs, pero también es muy probable de que la policía al ver que habían individuxs haciéndole frente, con armas de fuego y artefactos incendiarios, retrocediese cobardemente y es ahí donde se va ganando la calle, cerrándoles el paso generando miedo para que luego se refugien en sus carros y trajes blindados. Pero ocurrió lo contrario, ¿Qué fue entonces lo que posibilita que esta batalla se haya perdido? ¿Cuales son los aprendizajes que se obtienen de esta situación? Debemos ser capaces de generar una autocrítica donde exista una proyección, donde las ideas alimenten nuestras acciones y que los errores sean superados continuamente para dar golpes mas certeros, debemos ser capaces de saber utilizar el medio y las herramientas a nuestro favor.

“ …Después de cada acción pueden retirarse a sus refugios ya preparados de antemano, sin tener porque depender de la ayuda de la población. Tomando las precauciones debidas, sus movimientos por las calles de la gran ciudad pasaran inadvertidos, no diferenciándose en absoluto de la corriente normal del resto de la población. El anonimato de la gran ciudad es un factor determinante de la guerrilla urbana (…)Los éxitos de la policía o del ejercito solo son posibles por casualidad, traición, errores tácticos…” El moderno estado capitalista y la estrategia de la lucha armada / R.A.F

En lo que respecta a la cita anterior, se debe generar una aclaración con respecto al anonimato, y también con lo que hace referencia a la guerrilla urbana. Si bien se suele generar una relación entre el anonimato y clandestinx, en este párrafo específicamente se hace referencia al anónimx dentro de una totalidad, de que es más fácil pasar desapercibido en un espacio que cotidianamente es concurrido por centenares de personas. Pero en este caso especifico, el escenario descrito anterior tenia un factor que no es propuesto en estas lineas y que es el operativo policial que estaba instaurado con antelación al día 11, entonces las medidas de seguridad, el resguardo, y la precaución debían ser aun mas que en una situación “idónea”. O también se podría haber generado una alternativa a la “tradicional” forma de actuar de los grupos encapuchadxs y así generar una situación de incertidumbre en los aparatos represivos, utilizando el factor sorpresa en primera instancia.

Cuando se hace una alusión a la guerrilla urbana creo que puede generar una similitud a las practicas de grupos revolucionarixs/ Insurreccionales / Encapuchadxs /Iracundxs, ya que es la ciudad su lugar de desarrollo. Y las acciones de sabotajes, o ataques fugases a centros de poder, instituciones bancarias , etc. Generando así una situación de Guerra o enfrentamiento irregular.

En este sentido ¿de que nos sirve elevar el combate, pararse frente al enemigo de igual a igual, con armamento de fuego, y armamento casero? Si no somos capaces de contener la respuesta, si descuidamos al retaguardia.

Es necesario dejar de lado los discursos victimistas donde podemos apreciar, palabras como montajes, farsas, detenciones ilegales. El enemigo no tiene clemencia en su actuar y tampoco nosotrxs como guerrerxs debemos pedirla, El enemigo quiere privarnos de libertad, asesinarnos, acallarnos. Nosotrxs debemos ser capaces de poder responder materialmente a los ataques del enemigx.

La capacidad de reacción frente a lo sucedido fue nula, la invisibilizacion de lo sucedido estuvo latente hasta dos semanas después de aquel 11de Septiembre. Tal vez estamos acostumbrados a que lxs procesos judiciales contra compañerxs tienen que ser bullados y que las cárceles tienen que ser físicas.

Hoy 14 compañerxs están privados de libertad, hoy los jueces y verdugos son quienes están decidiendo el futuro de 14 compañerxs.

LA GUERRA ES A MUERTE, POR LA LIBERACIÓN TOTAL.
NO MÁS DISCURSOS VICTIMIZTAS, FUEGO A LA SOCIEDAD CARCELARIA.
SOLIDARIDAD CON LXS PRESXS DEL 11/2013. PRESXS EN GUERRA A LA CALLE

Anonimx

Reflexiones en torno al 11 de septiembre en Villa Francia

El objetivo del siguiente texto es,  aportar  a las discusiones y análisis sobre el accionar represivo de la fuerza policial y la proyección de este en  espacios públicos, poblacionales u otros.

En el contexto del 11 de septiembre, en villa Francia se realizó una actividad de conmemoración, que tenía por objetivo saludar a los compañerxs caídos por el terrorismo de estado y rechazar la herencia de la dictadura militar,  desplegándose un pantallazo, una marcha y una velatón;  histórico acto de la población, en la que confluyen pobladores, familiares, simpatizantes y compañeros. Tras estas actividades un grupo inicia una acción de propaganda, memoria combativa  y de acción violenta callejera.  Esto provocó la intervención de la policía bastarda; que esperaba dicho acto político en las cercanías de la población, iniciándose una ofensiva contra ellos y un breve enfrentamiento; luego de unos instantes, el grupo de operaciones especiales fénix y el gope, entra en masa a la Villa por las calles de atrás.

La gran cantidad de contingente policial especializado en disturbios, la coordinación entre grupos policiales, su sigilosa entrada, el armamento, y la forma de copar rápidamente el espacio, muestran la preparación con la que el poder esperaba esta fecha y en particular en ese lugar (sin negar la histórica importancia política de múltiples sectores y poblaciones de santiago o chile).  Evidenciando con su actuar, el reconocimiento de la trascendencia político-combativa  del espacio y,  la existencia de individuxs que se niegan a olvidar el terrorismo de estado y niegan la posibilidad dialogo con el poder ni aspiran alcanzar la reconciliación social, posicionándose  en guerra con todo legado dictatorial, sea político, económico o cultural. Junto con esto, cabe recordar como el accionar policial, fue  acompañado por los medios de comunicación de masas, que rescataron una memoria victimista y reconciliadora, negando toda visión histórica del conflicto, pretendiendo negar las contradicciones del pasado y del presente y con esto deslegitimar o criminalizar para reprimir cualquier acto conmemorativo que no se enmarcara en lo permitido por el estado (“políticamente correcto”) y que apuntara a atacar, por sobre todo, la existencia del estado y sus múltiples formas de dominación.

Como consecuencia de lo anterior, hoy 14 compañeros están detenidos con arresto domiciliario total, con un plazo de 70 días. Las acusaciones de porte de artefacto incendiario, desde el 2006,  son parte de la  ley de control de armas, pero más allá de la clasificación jurídica de los supuestos hechos esbozados por la fiscalía, sobre como supuestamente cada compañero portaba tal o cual artefacto quedan fuera de todo análisis científico y político, porque el Estado que no tiene pruebas, no espera comprobar la participación de cada individuo en el lugar, sino generar y marcar un precedente sobre las sanciones que implica, ya no el porte y uso de artefactos incendiarios, sino el sólo porte de estos: prisión domiciliaria total. Esto es el punto relevante  y no porque se exponga en este escrito, sino porque nos debe llevar a analizar y proyectar cómo durante el año 2012 y 2013 se ha modificado el accionar policial para lograr sancionar judicialmente el uso de estos artefactos. Cabe destacar que no es novedad la capacidad del estado e instituciones  de estudiar, adaptarse y crear estrategias para eliminar a lo que considera enemigo del orden social, un buen ejemplo, es la militarización  que vivió la villa dos semanas antes del 11 de septiembre, sentando otro precedente, y quizás  una nueva estrategia, para intervenir territorios y amedrentar a vecinos y luchadores. Con este nuevo montaje de la fiscalía, que otra vez no tendrá pruebas, porque efectivamente no las hay, reflexionemos con nuestros afines sobre la elaboración y aplicación de esta estrategia político-policial-judicial que antes de la fecha (11 de septiembre) claramente ya tenía como objetivo tener detenidos por porte de material incendiario.

La guerra social  nos obliga a estar contantemente conociendo al enemigo, de ahí el objetivo de divulgar una simple reflexión sobre este nuevo precedente judicial. La necesidad colectiva es  buscar contantemente  como atacar de la forma más segura, creativa, efectiva, propagandística y violenta al poder y sus borregos.

Saludos fraternos a los compañerxs presos por el estado.

Solidaridad con los presos y presas del estado chileno y del mundo.

Algunas palabras acerca del montaje policial que afecta a 14 jóvenes detenidos la noche del 11 de septiembre en Villa Francia
Luego de la noche del lunes 26 de agosto en donde desconocidos quemaron tres microbuses del Transantiago, las fuerzas policiales por fin lograron tener la excusa perfecta para intervenir con total libertad Villa Francia. Decenas de efectivos policiales provistos con armamento de guerra fueron apostados en diversos puntos de la Avenida 5 de Abril, mientras blindados y vehículos policiales realizaban patrullajes constantes en las calles y pasajes del interior de la población. La revisión de vehículos particulares, los “controles” selectivos de identidad preferentemente a jóvenes, el desvío de la locomoción colectiva a partir de las 18:00 horas, fueron solo algunas de las medidas especiales que implementó el gobierno para impedir que se efectuarán manifestaciones alusivas a los 40 años del Golpe Militar, tanto en Villa Francia, como en diversos “puntos conflictivos” de la capital. La provocación era evidente; para muchos era volver a experimentar la atmósfera de los más oscuros años de la Dictadura.
Durante el miércoles 11 de septiembre, desde muy temprano un desproporcionado contingente de fuerzas policiales comenzó a hostigar a la población. Sin embargo, muchas y muchos vencieron el miedo y la resignación, participando cada cual a su manera, en diversas actividades conmemorativas programadas para la jornada. Los árboles de la población fueron durante el día adornados con cintas negras en señal de luto y en el bandejón central de la Avenida 5 de Abril figuras humanas de cartón recordaban los nombres de los detenidos desaparecidos de Villa Francia. Yo, junto a unas 400 personas más, asistí al acto que se realizó en la Plaza Padre Mariano Puga y a la posterior marcha-velatón que concluyó pasadas las 21:20 horas en la intersección de Quemchi con 5 de Abril.
Cuando comenzaron los enfrentamientos, junto a varios vecinos retrocedimos, resguardándonos del fuego cruzado y ahogados por el gas lacrimógeno hacia las cercanías de la intersección de Los Valles con Quemchi, a varios metros de donde se desarrollaban los choques con las fuerzas policiales. Junto a un nutrido grupo de vecinos de las casas del sector nos encontrábamos observando a una distancia prudente el desarrollo de los hechos. De esta forma yo estaba “haciendo un poco de tiempo”, esperando que la situación se calmara, para así poder llegar a mi hogar, el cual se encuentra ubicado a escasas 4 cuadras, pero cuyo camino estaba repleto de efectivos de Fuerzas Especiales de Carabineros. Es en medio de este panorama en que se produce el ingreso a pie de varios piquetes de “Equipos de Intervención Focalizada” de las Fuerzas Especiales, desde “atrás de la Villa”, sorprendiendo sobre todo a la gente que se encontraba fuera del perímetro en donde se desarrollaban los disturbios. Al percatarme que estos efectivos estaban provistos de escopetas y subametralladoras uzi, y que no dudaron en disparar a quemarropa a quien se interpusiera en su camino, es que intento correr junto a un vecino de edad mayor hacia la intersección de Los Bosques con Quemchi. Antes de llegar a la esquina me cierra el paso de frente un carro lanzagases e instintivamente salto al jardín de la casa que tenía a mi izquierda. Al poblador que corría junto a mi lo golpean brutalmente en el suelo y luego lo dejan ir, mientras tanto a mi me encañonan con una escopeta, entran al jardín de la casa y me sacan a punta de golpes. Posteriormente me arrastran unos metros más, mientras me siguen dando golpes de toda clase y profiriendo amenazas, hasta que de pronto se dan cuenta que de uno de los departamentos del block que está a tan solo unos metros alguien los está filmando. Ante la cámara se calman un poco y me suben a un carro lanzagases, donde continúa la golpiza, para posteriormente subirme a un vehículo de traslado de detenidos, en donde un policía intenta asfixiarme y luego me da un puñetazo en la nariz, que a esa altura ya había emanado bastante sangre. Cálculo que son cerca de las 21:40 horas.
En pocos minutos el carro se encuentra atiborrado de detenidos y detenidas. Todos somos golpeados y amenazados con que seremos “cargados”; a mi incluso me marcan con una “x” la mano. Ninguno de los jóvenes que suben al vehículo viene encapuchado o porta bombas molotovs. Notamos que el viaje es mucho más largo de lo que debería ser, ya que suponemos tendrían que llevarnos a una comisaría de la comuna de Estación Central. Finalmente llegamos a la 33 comisaría de la comuna de Ñuñoa. 6 detenidos presentamos heridas de diversa consideración, 2 de ellos más graves; un joven recibió un tiro de escopeta a pocos metros de distancia por la espalda y a otro le abrieron la cabeza a punta de golpes con una uzi. Poco les importó a los policías que se estuviesen desangrando y recién pasadas las 2:00 de la madrugada fuimos trasladados a constatar lesiones. Yo quedé policontuso, las principales y más notorias lesiones se localizaron en la nariz, la rodilla izquierda y mi pie derecho. El joven que recibió cerca de una cincuentena de perdigones fue trasladado de urgencia a un hospital y posteriormente dejado en libertad debido a la gravedad de sus heridas.
Del total de detenidos, 14 fuimos separados del resto, acusados de “delitos especiales”: 9 hombres y 5 mujeres. En frente nuestro, sin ningún pudor, los Carabineros empiezan a amontonar cócteles molotovs, ropa oscura, guantes, bolsos y mochilas (elementos que recién “aparecen” en el patio de la comisaría). Ahí nos queda claro que su intención era a toda costa vincularnos con dichos objetos; en palabras simples “cargarnos”. Luego, nos realizan peritajes en nuestras manos y espalda, en busca de hidrocarburos. Por fin, cuando ya es de día, nos sacan del patio y nos encierran en los calabozos. Así, comenzaba a orquestarse un nuevo montaje policial.
Luego de casi 24 horas transcurridas somos llevados al Control de Detención, en donde finalmente nos enteramos de los cargos que la Fiscalía nos imputa: desórdenes graves, porte de arma (molotovs) y atentado a la autoridad. En mi caso, la Fiscalía me adjudica cumplir el rol de “facilitador” de bombas molotovs y afirma que en un bolso de color azul portaba 3 de estos artefactos más 8 mechas. Además, asevera que vestía ropa de color negra y me encontraba encapuchado al momento de mi detención; cuando en realidad vestía un polerón de color plomo –que aún tiene manchas de sangre de la golpiza que me propinaron-, una chaqueta de color verde, un pantalón de color azul y un banano, y que por cierto, estaba a cara descubierta (tal y como aparece en imágenes del noticiario 24 Horas central del día jueves 12 de septiembre en el minuto 6:45). Así, las únicas “pruebas” presentadas por la Fiscalía eran las declaraciones realizadas por Carabineros, efectuadas en “partes tipo” irrisorios, que eran casi una copia textual uno del otro. El juez no cayó en el juego y ante la inexistencia de algún argumento de consistencia que nos vinculará a los hechos que nos achacan decretó nuestra libertad con firma mensual durante los 70 días que durará la investigación. Y lo más importante, es que durante esta audiencia se decretó mediante una resolución judicial la ilegalidad de nuestras detenciones, las que evidentemente fueron al azar y no la finalización de un “minucioso trabajo de observación” de las fuerzas policiales.
El martes 17 de septiembre, nuestros abogados de la Defensoría Popular nos informaron que la Fiscalía había apelado a la medida cautelar, pidiendo prisión preventiva, y que la apelación sería revisada a las 11:00 de la mañana del sábado 21 de septiembre por la Octava Sala de la Corte de Apelaciones. En los alegatos la Fiscalía presentó los resultados preliminares de los peritajes realizados por la Labocar, los que arrojaron la inexistencia de restos de hidrocarburos en la totalidad de manos y espaldas de los 14 imputados e imputadas, cuestión que la Fiscal trató de pasar por alto, ignorando un elemento fundamental que corrobora que todo esto se trata de un montaje policial más. Finalmente la Octava Sala determinó que los 14 imputados debíamos permanecer con arresto domiciliario total, situación que se mantiene hasta el día de hoy.
Hace cerca de 7 años que vivo en Villa Francia y hace casi una década que me he vinculado y participado activamente de diversas iniciativas populares del sector que han intentado ser un aporte en la reconstrucción del tejido social de nuestro pueblo trabajador, que por fin, luego de un largo letargo, comienza a levantar cabeza. A pesar de que en la actualidad me encontraba algo alejado del trabajo social-popular que realizan diversas organizaciones comunitarias de Villa Francia, -por proyectos de índole personal-, he seguido colaborando en diversas actividades solidarias de forma regular. Es por esto que el 11 de septiembre, asistí a las actividades sociales, públicas y abiertas que fueron convocadas para conmemorar los 40 años del Golpe Militar en la población en donde vivo. Cualquier hija o hijo digno del pueblo tenía el deber moral de conmemorar a sus muertos y su legado. Las consecuencias del modelo instalado a sangre y fuego hace 40 años siguen intactas: el sistema de las AFP, el Código Laboral, la Subcontratación, el mercado de la educación, el saqueo de nuestros recursos naturales y un largo e interminable etcétera.
Por último, no quiero dejar de agradecer a quienes me han brindado su apoyo en estos difíciles momentos; en especial a mi compañera de viaje de la vida y nuestras familias. A las y los abogados de la Defensoría Popular que siempre están dispuestos ha poner lo mejor de sí para luchar desde su trinchera contra los montajes jurídico-policiales que buscan poner tras las rejas a quienes no están conformes con el funcionamiento de esta injusta y desigual sociedad. A las organizaciones sociales, populares y comunitarias de Villa Francia y la aledaña Población Robert Kennedy. A los vecinos, pobladores y pobladoras humildes y sencillos pero con un alto sentido de la solidaridad que me han apoyado incondicionalmente, en particular a las y los cristianos de base de las comunidades de Villa Francia y Robert Kennedy. A las y los amigos, compañeras y compañeros de trabajo en la fábrica, y a todos aquellos que se han comunicado de una u otra forma para darme ánimos y hacer más amena mi situación.
¡Abajo los montajes jurídico-policiales!
¡Arriba las y los que Luchan!
Mauricio Soto, actualmente recluido en mi hogar en Villa Francia
Categorías: Reflexiones
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