Inicio > Juicios, Procesos Judiciales: ampliación de plazo, reformalizacion, antecedentes..etc, Reflexiones > Se derrumba la Operación Huracan + Algunas reflexiones siempre necesarias

Se derrumba la Operación Huracan + Algunas reflexiones siempre necesarias

El 23 de septiembre del 2017 el Estado llevo a cabo la llamada “Operación Huracan”, donde detuvo a HectorLlaitul, Ernesto Llaitul, Jaime Huenchullán,Rodrigo Huenchullán, David Cid Aedo, Martín Curiche, Claudio Leiva y Machi Fidel Tranamil acusados de participar en una Asociación ilícita terrorista. Los delirios de la fiscalía apuntaban a la existencia de una gran organización donde confluía la CAM (Coordinadora Arauco Malleco) y la WAM (Weichan Auka Mapu.) vinculando en un solo grupo las quemas de iglesia y los atentados incendiarios a camiones durante el 2017, haciendo caso omiso de las grandes diferencias políticas y publicas existentes entre ambas organizaciones.

Tras un par de días en prisión, la corte de apelaciones señalo la ausencia de pruebas y argumentos por parte de la fiscalía para mantener en prisión preventiva a los comuneros mapuche, quedando los acusados en la calle a espera de que el proceso continue.

El 14 de enero del 2018 la prensa filtra supuestas comunicaciones de Hector Llaitul con un miembro de la ANI (Agencia Nacional de Inteligencia) quien a favor de los comuneros, intervendría los teléfonos de policías y fiscales. Tras una breve polémica se decide abrir otra investigación paralela por esta causa.

El 25 de enero del 2018 la fiscalía hace pública su intención de no continuar el proceso ya que se percata que las pruebas por el Caso Huracan elaboradas por carabineros, específicamente por su equipo de inteligencia DIPOLCAR fueron falsificadas. Las principales pruebas contra los comuneros serian mensajes de “whatsapp” y “telegram” donde coordinarían, celebrarían y financiarían atentados, pero estos mensajes fueron implantados con posterioridad en los teléfonos celulares e incluso incrustados en celulares que no tenían esas aplicaciones.

El escándalo estalla a nivel nacional y en todas las esferas públicas y políticas, la fiscalía desiste la causa contra los comuneros mapuche y abre una investigación contra DIPOLCAR, intentando realizar un allanamiento por parte de la Policía de Investigaciones, pero el personal de inteligencia se resiste y tras forcejeos y horas de dialogo los bastardos consiguen revisar las dependencias de los otros bastardos.

Algunas reflexiones siempre necesarias

Mucha información y detalles se han publicado por la prensa del régimen, donde análisis democráticos y ciudadanos sobran y abundan.

Pero a lxs anarquicxs y revolucionarixs que lecciones o aprendizajes podemos sacar tras la visibilidad de esta situación?.

Por una parte, quitar cualquier velo de “justicia” a las investigaciones, cualquier pequeña sensación y sentido común existente respecto a la “busqueda de justicia o de verdad” por parte del poder. Aun cuando suena evidente, no es menos cierto lo extendido que en varixscompañerxs aun de aquella logica.

Lo que observamos en estos últimos episodios fue la descoordinación y pugna entre los perseguidores donde la fiscalía rechazó continuar y llevar a juicio pruebas evidentemente falsificadas, como en otros casos. Los motivos de que esta vez la fiscalía no llevara a juicio sus evidencias falsificadas pueden deberse a miles de factores, varios incluso de pugnas entre servicios de inteligencia, peleas de ego o zancadillas entre investigaciones cruzadas.

La Operación Huracanesta mostrando los intestinos de la DIPOLCAR, no menos importante es señalar que este es solo un equipo de inteligencia, también se encuentra la BIPE de la Policía de Investigaciones y los informes que pueda elaborar la ANI.

La policía puede y falsifica pruebas, construye evidencias para hacer calzar a la fuerza su tesis (en este caso, que todas las acciones incendiarias en el sur se encontraban dirigidas por un solo grupo). Pero estas falsificaciones de pruebas no son contra de cualquiera, solo es cosa de observar los nombres y las trayectorias de lucha de los procesados por la Operación Huracan para mostrarnos el objetivo específico de aquella falsificación de pruebas.

Algunos torpemente insisten con las tesis de que los atentados incendiarios, recuperaciones de tierra y enfrentamientos con la policía son “autoatentados” tanto de camioneros como de policías para buscar ejecutar la represión contra lxs mapuche. A estas versiones tan extendidas en ciertas esferas “criticas” o “de izquierda” que ven en la falsificación de pruebas de la Operación Huracán la confirmación automática en un salto ilógico sobre la autoría policial de los atentados, lamentamos decirles que ni Alex Lemun, ni Matias Catrileo ni Jaime Mendoza Collio eran policías, ni mucho menos la decena de prisioneros políticos acusados o condenados por estas acciones.

Un grave error seria situar lo que queda en evidencia tras este caso, solamente circunscrito al Wallmapu. La experiencia, coordinación y estrategia de la policía y sus órganos de inteligencia es a nivel nacional y aplicado a distintos escenarios de lucha.

¡Por la necesidad de extirpar toda lógica democrática y de “justicia” de nuestra agitación solidaria!

¡Atacar a la policia, liberar a lxs presxs!

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: