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Archive for the ‘Detenciones’ Category

Compañero secuestrado por policías de civil queda en prisión por porte de bomba molotov

El viernes 10 de enero, una nueva expresión de la revuelta sacude las calles cercanas a Plaza Dignidad, sucediéndose fuertes enfrentamientos con la policía.

A lo lejos Nicolas Ríos caminaba cerca del cerro Santa Lucia, cuando de una camioneta blanca bajan cerca de 6 personas de civil, quienes comienzan a golpearlo para luego ingresarlo a la fuerza a la camioneta. Esto sucede mientras es grabado por automovilistas quienes piden que grite su nombre.

La escena es un clásico secuestro en dictadura, que se ha repetido durante los últimos meses donde grupos de civiles se bajan de automóviles sin identificación para golpear y secuestrar a personas. No pocos de estos secuestros policiales, han podido ser evitados gracias a la intervención de gente con un fuerte sentimiento de solidaridad antipolicial.

Nicolas es golpeado y llevado a la 33 comisaria. Los civiles pertenecían al grupo de secuestradores del OS-9 de la policía y manejaban un auto propiedad del Banco Santander, quien habría arrendado desde el 12 de febrero su vehículo a la represión para trabajos de inteligencia. Leer más…

En prisión acusado de quemar estación de metro San Pablo durante los primeros días de la revuelta

El 9 de enero son detenidos por parte de la BIPE (Brigada de Investigación Policiales Especiales) Daniel Bustos y Ariel Cifuentes acusados de participar en los disturbios y el ataque a la Estación de Metro San Pablo durante el 19 de octubre.

Daniel fue formalizado por el ataque incendiario, mientras que Ariel Cifuentes fue formalizado por daños calificados (la rotura de la puerta de ingreso y algunos torniquetes). Tras una extensa audiencia el tribunal finalmente decreto la prisión preventiva para Daniel y el arresto nocturno para Ariel.

¡Solidaridad con todxs lxs prisionerxs de la revuelta!

Compañero anárquico en prisión acusado del incendio de un bus durante la revuelta

El 26 de noviembre es interceptado un bus del transantiago en calles Pio Nono con Bellavista en medio de los disturbios. Un acto más en medio de una cantidad simultanea de enfrentamientos con la policía y ataques a estructuras del poder.

El 18 de diciembre, trasciende por la prensa la detención del compañero por parte de los secuestradores del OS-9. ¿Los motivos? Supuestamente personal de la DIPOLCAR junto con un dron habrían grabado el momento en que el compañero habría participado en la sustracción y quema de la micro.

Cuando quisieron detenerlo aquel día, el compa habría conseguido escabullirse de los controles policiales, pero según la DIPOLCAR, policía política, al verlo lo recordaron como reconocido anarquista y finalmente en Diciembre allanan su casa y lo detienen. Leer más…

Dos detenidos por incendio en Banco Estado de Providencia durante la revuelta

El 7 de noviembre del 2019 una nueva convocatoria busco golpear las áreas acomodadas de Santiago, expandiendo la revuelta a los acaparadores de la sociedad.

La manifestación recorrió providencia entre disturbios y enfrentamientos con la policía. Es en ese contexto que anonimxs prenden fuego a una sucursal del Banco Estado en Padre Mariano con Providencia.

Las imágenes son captadas por un “caza noticias” y ampliamente difundidas por internet. La teoría del montaje y la falsa conspiración invaden rápidamente las redes sociales y los anonimxs son acusados desde ser policías hasta señalar que las imágenes son truqueadas y nunca nadie atacaría con fuego una institución bancaria de esa forma. Leer más…

Concepción. En prisión Ignacio acusado de portar municiones durante la revuelta:

(Sacado del colectivo No mas presxs por luchar)

URGENTE

Hemos entrado en conocimiento de otro caso, Ignacio Matus Carrasco, joven de 23 años detenido en la madrugada del 22 de octubre, ya cumplió dos meses encerrado en Cárcel El Manzano al ser detenido después de participar en un cacerolazo a cuadras de su casa, acusado falsamente de portar munición de escopeta e infringir la ley de control de armas.

Leer más…

Detenido por cegar dron de la policía

El 17 de diciembre en una nueva manifestación en plaza dignidad, antes que comenzara la masividad de la jornada un joven apunta con un puntero laser a un dron de la policía. El objetivo se cumplio, el aparato de vigilancia y control fue cegado e interrumpida sus labores policiales.

En una muestra de la desesperación en que se encuentra la policía, el joven es detenido acusado de infringir la ley de aeronáutica, buscando inhibir una practica cada vez mas extendida para hacer frente a la vigilancia policial, a los mutiladores con escopeta y la visual de los carros blindados.

350 mutilados en los ojos: A cegar al gran hermano
Con inteligencia y astucia: ¡Abajo el control y la vigilancia policial!

A multiplicar las diversas tácticas de enfrentamiento durante la revuelta

Italia: Comunicado de Juan Sorroche sobre su detención

«¿Cómo hacer que una gota de agua no se seque? Déjala ir al mar »

En este texto, cuento cómo fue mi arresto el 22 de mayo de 2019. Lo cuento como un hecho y no para denunciar la ilegalidad de los métodos policiales o por victimismo.

Principalmente no me gusta el hecho de que mi arresto y lo que sucedió durante el traslado a la estación de policía de Brescia sea un secreto mío y de los agentes de Digos (policia politica) que me detuvieron. Honestamente, no tengo ganas que haya algo de compartir con ellos. No quiero compartir nada con ellos, y mucho menos mi angustia y sobre todo «lo qué no se puede decir» por miedo a un tabú, como un pacto no escrito entre «caballeros machos» que podría afectar mi virilidad (?!)…

Y por ùltimo las palabras en la estación de policía de un secreta vestido como un motero rockero (probablemente de la comisarìa de Trento, dado su conocimiento de mí…) que recomienda «amistosamente», como un hermano o un padre de escribir solo cartas personales a amigos y no comunicado para ser distribuidos públicamente. Esto me hizo pensar que compartir lo que pasó era una buena solución.

Un momento antes de mi arresto, caminaba por las montañas y pasé por un camino donde encontré a un perro grande que tenìa malaleche. Era el mismo camino que debería haber tomado al regresar. Respeto mucho a los perros y si puedo evitarlos lo hago, así que para el regreso decidí tomar la carretera principal que va a Tavernola. Allí encontré unos ciclistas sospechosos: uno tenía cara de borracho y no realmente de deportista… más de uno que està en una taberna fumando y bebiendo las 24 horas del día… ¡con el debido respeto a los borrachos!

Me pidieron información. Se las di amablemente. Tenía sospechas, ¡pero también estaba muy seguro de mí mismo y del territorio!

Así que puse a un lado las sospechas y la paranoia y seguí adelante.

En la tercera esquina vi dos coches. Me detuve por un momento. No me gustaron, pero seguí adelante.

No estaba seguro de que fueran policías, seguía pensando que era paranoia a pesar de que me sentía en alerta máxima. Al acercarme, vi a dos personas, cada una en el asiento de conductor de su automóvil. Estaban vestidos como «montañeros».

Lo que me pareció muy extraño (y allí estaba seguro de que eran policías… lo sentí, pero ya estaba muy cerca del primer coche) fue que estaban dentro de los coches, uno detrás del otro, sin hablar, empalados.

No podía regresar y, en lugar de pasar por el lado del pasajero donde no había nadie, preferí pasar frente a él para que pudiera controlar sus movimientos y evitar que ambos me encerraran. Más allá del primer automóvil de reojjo veo el primer «montañero» descender con un palo de madera. Pensé: «¡Aquí vamos!»

Estaba frente a la puerta del auto del segundo alpinista.

Pensé que querían seguirme para ver a dónde iba.

Cuando salió el segundo alpinista, estaba a 50 metros de ellos.

A mi alrededor, de derecha a izquierda solo tenía montañas.

¡Pensé que era hora!

Entonces me disparé y corrí como un loco! En un momento los dejé a unos cincuenta metros. Corrí como un desesperado. Ellos gritaban y me persiguian.

Continué por un tiempo, dejándolos cien metros atrás, o tal vez más. Pero tenía miedo de que otro coche de policía viniera desde la dirección en la que corría, lo que luego creo que sucedió.

Me gritaban, pero no sé qué. Honestamente no sentí nada, no tenía miedo, pero mucha adrenalina en mi cuerpo de no entender nada. Mi cerebro estaba a mil… demasiado! Estaba fuera de control, realmente como un animal fugitivo. No podía seguir así sea porque tenían autos sea por el ritmo de mi carrera.

Tenía dos caminos para elegir para seguir escapando, pero elegí el equivocado. Honestamente perdí el control. Si pudiera haber sido racional, habría tomado ejemplo del instinto de los jabalíes que en situaciones de emergencia siempre bajan de la montaña, porque corres más rápido y es más fácil escapar, en lugar de subir como hice yo …

A mi izquierda había un salto hacia abajo de 3 o 4 metros, a la derecha hacia arriba unos 4 o 5 metros de acantilado.

No era lucido y salté a la derecha y logré alcanzar la mitad del acantilado. Deslizava, pero logré subir casi hasta la cima. Debajo de mí habían llegado 3 o 4 policías.

Ahora estaba al final de mi fuerza. Estaba en la cima, podría haber ido al bosque, pero no podía ver nada por los nervios. Era una sensación extraña: me rendí por falta de fuerzas, pero en el momento en que me rendí realmente sentí que seguir adeante en direcciòn al bosque era un peligro, no tanto por lo que tenía delante ni por las amenazas, que ni siquiera sentí. Fue más un instinto de conservación animal. Me di por vencido y cuando me di la vuelta tenía la pistola apuntada. No creo que quisiera disparar, pero…?!

Así que volví y me dejé arrastrar por el acantilado. Allí me agarraron y me tiraron al suelo. Estaban muy, muy agitados y enojados (¡sabes que se enojan cuando los haces correr!). Una vez en el suelo, me pusieron boca abajo, tal vez con patadas, no recuerdo bien, todavía estaba a mil. Una vez inmovilizado, llegó un automóvil. No me pusieron las esposas, simplemente me inmovilizaron con las manos hacia atrás y me cargaron en el asiento trasero, tirado boca abajo, con un policía encima de mí sosteniendo mis manos. El conductor y el pasajero desde delante comenzaron a buscarme si se puede decir asì: literalmente me arrancaron la ropa. Llevaba conmigo una pequeña mochila de 22 litros que me destrozaron con todos los bolsillos. En un momento el auto se detuvo después de unos 100 m, la puerta cerca de mi cabeza se abrió y alguien de afuera comenzó a darme una serie de golpes en la cabeza, en el hueso temporal y en la sien. Sinceramente, no sentì nada. Luego me pusieron las correas de plástico en las muñecas y las apretaron con tanta fuerza de bloquear la circulaciòn de la sangre en las manos. Entonces me ubicaron (una posición estudiada, creo): las piernas en dirección del conductor donde colocan las piernas los pasajeros en el asiento trasero; el culo en el medio del asiento trasero; la cabeza entre los dos asientos delanteros.

Mi cuerpo formó una «U». El policía del lado del pasajero sostuvo mi cara en una prensa (si lo intentas verás que es una buena prensa), con el dedo gordo clavado entre el cuello y la mandíbula y los otros 4 dedos en toda la cara que me aplastaba en el costado del asiento. No vi casi nada: un ojo estaba tapado por los dedos del policía, el otro estaba aplastado con el resto de la cara en el asiento.

En el asiento trasero, en el medio, estaba mi trasero y mi espalda, y un policía a la derecha y uno a la izquierda.

Salimos. El policía de enfrente comenzó a preguntarme: «¿dónde duermes?» No respondí. No hablé Entonces él que estaba a mi lado detras del conductor, con el codo, comenzó a aplastarme un riñón hasta que se me escaparon gritos y siguió preguntando «¿dónde estás durmiendo?»

CALLADO.

Me aplastó el riñón de nuevo. Intenté no gritar y no hablar, pero era un dolor extraño y molesto. Se me escapó un gemido. Luego volvió a aplastarme y le dije que estaba durmiendo en las montañas. Dentro de mí había pandemónium y temía que si comenzaba a dar respuestas, aumentaría el «aplastamiento» del riñón y las preguntas que, en teoría, no estaba obligado a responder. No querìa hacerlo. Tenía miedo pero no sòlo. Mientras tanto, alguien me decìa: «¿Te gusta poner bombas?» «¿Y si matabas a un padre de familia?» «¿Te gusta ser partisano, eh?» «¡Ahora te lo mostraremos!» «¡Hueles como un pastor!».

Sí, olía a ibex y humo del fuego… es rara la mente: pensé «¿qué culpa tienen los pastores?» (¡Sic!). ¡Parecía extraño hacer estas reflexiones tan «leves» mientras me la veìa negra! En los momentos en que el policía seguía aplastando mi riñón, mi cerebro iba a mil en una mezcla de cambios repentinos entre miedo, emoción, coraje, desánimo. Todo en una décima de segundo. Cambios continuos en un remolino de pensamientos a una velocidad impresionante. Entonces pensé en el zen. No estoy bromeando. Respiré un poco y luego pensé, «¡así no puede irl!» No tengo que luchar contra mi dolor y mi angustia, más bien déjame ir a ellos. Aceptar! Sé que es muy hippie ¡pero eso es asì!

Tenía que dejarme ir y no ser tan rígido como lo estaba haciendo, porque estaba más débil y atado. Asì noté una cosa: cada vez que me aplastaba, si me dejaba ir a los gritos o si gritaba antes de que me hiciera daño, él dejaba antes. Repito: es un dolor muy extraño y molesto cuando aplastan el riñón. Entonces, si yo hacìa la escena, él dejaba. Además en cuanto preguntaba, si esperaba el momento justo entre mi respuesta y el comienzo del «aplastamiento del riñón», podría gritar y, por lo tanto, no responder. Y prolongé mis gritos para no tener que responder a las preguntas. Lo sé, no es muy digno, pero me la suda! Fue efectivo como táctica.

En un momento del viaje (de Marmentino a Brescia habrán unos cuarenta minutos), después de unos 10-15 minutos, creo que debido a las correas, ya no podía sentir mis manos, ni siquiera el hormigueo. Y de vez en cuando el tìo que aplastaba el riñon le preguntaba al otro policía si tenía las manos moradas. Se respondian a los gestos y no pude entender lo que decían… No sé, tal vezlo hacìan para asustarme. El hecho es que ya no sentía las manos y la posición era infernal: mi cuerpo en «U»; me hormigueaban las piernas y, tan pronto como me movía un poco, me aplastaba el riñón.

Preguntas no hicieron más de esas, simplemente «¿dónde estaba durmiendo?». Pero después de los primeros 10-15 minutos no hicieron màs. Continuaron «solo» con el aplastar el riñón cuando me movìa. Pero de alguna manera fue un alivio no recibir más preguntas. No veìa la hora de llegar allí, al menos si me hubieran pegado, ¡no habría sido en esa posición!

Después de media hora o 40 minutos llegamos a la comisarìa Brescia, donde se encuentra la sede de la Digos. Los últimos 10 minutos, los policías estaban más tranquilos y mis manos sin circulación y la posición seguían siendo muy molestas, ¡al menos habían dejado de aplastarme el riñón!

Una vez que llegaron al cuartel general de la policía en Brescia, me arrojaron al suelo como un paquete y los que esperaban allí comenzaron a patearme. Alguien les dijo que mantuvieran la calma. Estaban muy agitados. Yo un poco menos, ya que ahora mi posición estaba estirada y me quitaron las correas… ¡qué alivio!

Me quitaron los zapatos para ver si había algo adentro. ¡Desde mi llegada a la estación de policía, la situación ha cambiado por completo y ya no me han tocado! De hecho… me trataron muy correctamente, tanto que parecía sospechoso. Cada vez que quería ir al baño me llevaban, me daban agua e incluso chocolates (¡como un mono! ¡Eh! ¡Eh!). Me esposaron de 11 de la mañana hasta las 10 de la tarde noche con las manos detrás de la espalda sentado en una silla en la oficina con una escolta de 2 o 3 Digos con pasamontañas. Había bastantes en toda la comisarìa. Algunos de ellos «me conocían» muy bien: el rockero que me aconsejó que no escribiera comunicados; el gerente de los Digos de Brescia, un hombre; y una mujer, no sé si es magistrada o directora de los Digos de Venecia. El ejecutivo me pidió que colaborara y que le contara sobre las llaves que tenía diciéndome que, en cualquier caso, hubieran descubierto dónde estaba. Le respondí que no sabía nada de lo que estaba hablando. No insistió mucho… dos o tres veces y dijo que sabía, refiriéndose a las acusaciones por la acción de Treviso, que yo era el culpable… ¡en cara a la supuesta inocencia! Le dije que no era su trabajo juzgar. Luego, a las 10 de la noche, me llevaron a la prisión de Brescia.

Escribo esto para explicar cómo lo viví. Ahora, estaba muy agitado y tal vez el orden de las cosas era diferente, pero estos eran mis sensaciones sin agrandarlas o disminuirlas, pero con mil sentimientos en conflicto. Sé que no me trataron con guantes blancos, pero no me quejo. Sinceramente, no siento ni creo que haya sido torturado o incluso golpeado fuertemente. ¡Pero que no lo hicieron conmigo no quita el hecho de que no lo hicieron con los demás! Asesinatos como el caso Cucchi, el caso Frapporti en Rovereto, el caso Uva, el asesinato de Carlo Giuliani, el anarquista Pinelli asesinado en la estación de policía en Milán por el comisionado Calabresi, la tortura en Génova en la estación de policía de Bolzaneto, en la escuela Díaz, etcétera. Estas prácticas suceden, y son ESTRUCTURALES para cualquier estado capitalista y no, como la ley solitamente nos quiere hacer creer, la excepción, un error o las habituales manzanas podridas de expulsar, ¡no! Repito que esto depende de cómo esté estructurado el estado y esta sociedad.

Del enemigo nos esperamos algo en cualquier momento y debemos ser conscientes de esto y recordarlo, no solo a nosotros mismos: el Estado y sus fuerzas de represión, en general, nunca han respetado y nunca respetarán sus santos derechos y leyes, en la medida en que afirman hacerlo: ni siquiera dejan pasar una pequeña infracción, haciéndola pagar incluso con meses de cárcel. ¡Pero solo para los pobres! No a los privilegiados, políticos, poderosos de las multinacionales y de los bancos o maderos, son absueltos regularmente. ¡Dos pesas, dos medidas! Y esto lo vemos todos los días en el Parlamento, en los julgados, en las calles y en las cárceles. ¡Todo esto sin pudor ni vergüenza!

No me importa nada de un estado más justo y perfecto o de derechos constitucionales. Estos siempre serán instrumentos de sumisión y explotación en manos del Estado autoritario.

«Legal» e «ilegal» pertenecen a la autoridad, en beneficio de unos pocos y también por su hipocresía.

Debemos…

«Debemos luchar y luchar por que la desproporción se acorte»

¡Y cualquier camino estemos recorriendo siempre con nuestros corazones!

¡Por la anarquía!

Juan Sorroche – Prisión Terni AS2 – 09/2019

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Nuevo detenido por la quema de la Estacion de Metro Pedrero

La Brigada de Investigacion Policial Especiales (BIPE) de la PDI, detuvo a un segundo acusado de quemar la estación Pedrero, de la linea 5.

Daniel Benjamín Morales Salazar, de 35 años, tio del menor anteriormente detenido por esta misma acusación.

Daniel es detenido tras ser identificado gracias a imágenes grabadas al interior de la estación de metro y fotografías subidas a redes Leer más…

Osorno:  Primera formalizada por usar puntero laser contra vehículo policial

En medio de las manifestaciones en la plaza de armas de la ciudad de Osorno, una joven utiliza el puntero laser para entorpecer la visual de los carros de represión que se preparaban para arremeter contra la gente.

El vehículo policial, enceguecido un par de segundos tuvo que frenar abruptamente. Bajo esta excusa la policía consigue detener a la joven siendo formalizada por infracción a la ley de transito al “atentar Leer más…

En prisión acusados de golpear a policía en el parque forestal

El 12 de diciembre del 2019, en medio de las multitudinarias manifestaciones y disturbios que ocurren habitualmente en el centro de Santiago, a metros de la Plaza de la Dignidad, un piquete policial queda aislado del resto de uniformados que reprimía el sector.

La ocasión sucedió a un castado del parque Forestal, donde el bastardo sargento segundo Danilo Matamala fue alcanzado por distintos manifestantes quienes le devolvieron una mínima porción del sistemático daño que ha realizado la policía. Leer más…

Concepción. Detenida Catalina Fuentes durante la revuelta

 

El 6 de diciembre del 2019 en la ciudad de Concepción fue detenida Constanza Valdebenito ¿La acusación?  Policías de civil la habrían identificado y detenido tras sacar y mover tres adoquines en las protestas afuera de los tribunales de justicia de Concepción.

Las barricadas de concepción se han destacado por su prolijidad, imaginación y eficacia en la revuelta que ha sacudido todos los rincones del territorio supuestamente dominado por el Estado chileno.

¡Solidaridad con Catalina Fuentes!

¿Detenidxs por montar barricadas?¡MÁS Y MÁS BARRICADAS!

En prisión compañeros que han combatido a la policía en plaza de la dignidad (ex Plaza Italia)


El 26 de noviembre del 2019 distintos equipos de “inteligencia” se apostaron al interior de los disturbios, consiguiendo seguir a varios encapuchados que atacaban los carros blindados de los mutiladores y violadores.

La dinámica fue la de siempre, enfrentamiento, escudos, perdigones, molotovs, heridos, piedras, agua envenenada, lacrimógenas y nuevamente muchos heridos. En esa jornada la represión consiguió cazar a dos grupos de compañerxs, de la ahora llamada “primera linea”: Leer más…

Detenido por quema y destrozos en Estación de metro La Parcelas durante los primeros días de la revuelta

El 4 de diciembre del 2019, al BIPE (Brigada de Investigaciones Policiales Especiales) detuvo a un joven acusado de destruir parte de la boletería y cámaras de seguridad al interior de la Estacion Metro Las Parcelas (Linea 5) el 18 de octubre del 2019.

El sujeto habría actuado a rostro descubierto, siendo rápidamente identificado por parte de la “inteligencia” policial, luego de preguntar entre vecinos. Leer más…

Talca. Detenido por la difusión de la base de datos de policías durante la revuelta

Durante la revuelta un grupo de hackers: “MenteMalicia – RebelSide” consiguieron infiltrar los distintos soportes informáticos de la policía, para luego difundir un monton de información, carpetas de investigación y una detallada lista de la casi totalidad de policías de chile, sus direcciones y rangos.

Por medio de distintos comunicados el grupo de hackers revindicaron la acción: “Conjunción de hackers con un fin: Molestar al de arriba” (…)

Combatir la censura, una tarea tediosa. Han sido días de arduo trabajo para nosotros. Intentar mantener la información de los pacos ha sido una odisea.  Nunca habíamos visto un nivel de censura tan elevado, tal censura hizo que el colectivo Anonymous Chile haya perdido su cuenta de Twitter más antigua por simplemente difundir la información. Y no es lo único perdido, un montón de cuentas que ni siquiera están relacionadas con el movimiento también fueron suspendidas por solo haber dado retweet. Leer más…

Viña del Mar. Detenido joven con un artefacto incendiario/explosivo para la revuelta

El 29 de noviembre del 2019, en medio de la revuelta en la ciudad de Viña del Mar, la policía detienen a un joven de 22 años acusado de haber lanzado un coctel molotov contra la policía. Según las versiones de las fuerzas represivas al momento de detenerlo se le habría encontrado un artefacto compuesto por un petardo de 55 gramos, rodeado de dos botellas con combustible y una lata de spray.

Rapidamente se ordenaron allanamientos a los domicilios vinculados al detenido, y fue formalizado bajo la ley de control de arma, ley de seguridad interior del Estado y maltrato de obra a carabineros, quedando en prisión preventiva por un plazo de 80 días en la cárcel de Quillota.

Al momento de ser llevado a tribunales, el joven señalo con voz fuerte y orgulloso: “Reprimen con violencia y reclaman por la violencia”. Una evidencia más del fuerte sentimiento de autodefensa y legitimidad que inunda lxs insurgentes en la revuelta. Leer más…

Detenidos por destrucción de validadores en Metro Republica

Luchando contra la normalidad que se ha intentado imponer, distintxs manifestantes han continuado realizando evasiones masivas en las estaciones de metro. El 02 de diciembre del 2019 un grupo evadio y destrozo parte de las herramientas de control de la estación de metro, luego se habrían movilizado en el mismo metro hacia otras estaciones hasta ser detenidos en un gran operativo en complicidad con la empresa metro, sus guardias y la policía.

Según el bastardo uniformado, Mayor Gonzalo Urbina: “Después de una hora de seguimiento por las cámaras, ya que estos jóvenes después de evadir, provocar desórdenes y daños se movilizaban en los mismos trenes por varias estaciones, se logró cerca de las 15:00 ubicar a estos jóvenes”. 3 de estos jóvenes fueron detectados por cámaras en la estación Santa Ana, ahí la empresa metro en coordinación con la policía cerro la estación completa , paralizo los metros y permitio que la policía ingresara para detenerlos.

El saldo de la operación represiva fue de 3 jovenes detenidos, 5 validadores destrozados y la normalidad trizada.

¡Solidaridad con todxs lxs prisionerxs de la revuelta!

Concepción. Detenido por porte y lanzamiento de bomba molotov durante la revuelta

Evidencia detencion en Concepciòn

El 02 de diciembre, la bastarda policía de Investigaciones consigue concretar la detención contra un manifestante de 31 años quien venia siendo seguido por agentes de civil en los disturbios durante la revuelta.

Esta vez la policía consigue grabarlo supuestamente lanzando un coctel molotov contra carros policiales. Rapidamente y a la salida de la manifestación tras ser seguido con un dron fue detenido y formalizado por Ley de Control de Armas y bajo la Ley de Seguridad Interior del Estado.

El tribunal determino 4 meses de prisión preventiva a espera del juicio, sumándose a los cerca de 1.900 prisionerxs de la revuelta durante estos días. Leer más…

Temuco. Comunicado y situación desde la prisión de Claudio Espinoza, el Robin Hood de la revuelta

El 25 de octubre, Claudio Espinoza fue detenido en Temuco por las fuerzas represivas acusado de disparar flechas con arco a la policía. En su defensa el compañero señalo con sabia simpleza: “Esto no es una forma para atacar a las Fuerzas Especiales, solo es para defenderse, porque ellos andan con pistolas, con balines”. Tras aquella detención Claudio quedo libre con distintas medias restrictivas.

El 23 de noviembre Claudio vuelve a ser detenido al ser sorprendido participando en disturbios durante la incesante revuelta. Esta vez el poder decide dejarlo en prisión preventiva. Desde la cárcel de Temuco el Robin Hood envía claras palabras.

¡Solidaridad con todxs lxs prisionerxs de la revuelta!

Comunicado de Claudio Espinoza, el Robin Hood de la revuelta Leer más…

Nuevo detenido por incendio del Metro La Granja durante los primeros días de la revuelta

Nuevamente el personal de la BIPE (Brigada de Investigaciones Policiales Especiales) a continuado deteniendo a quienes acusa de participar en los incendios de distintas estaciones de metro el 18 de octubre del 2019, fecha en que comenzó la revuelta.

Esta vez la policía vuelve a centrar sus análisis en la revisión de cámaras del metro La Granja, Linea 4 A. En sus labores represivas ya ha detenido a 3 personas por estas mismas acusaciones, esta vez fue el turno de Jeremy Ramírez Bravo quien fue mostrado por la prensa como trofeo de caza.

Al revisar la evidencia con más calma y mostrar por la prensa como habrían llegado a Jeremy, se repite el patrón de siempre: No hay merito policial.

La BIPE reviso las cámaras durante el incendio a la estación de metro, identifico a quienes no estaban encapuchados y simplemente rondo la estación siniestrada preguntando a vecinos si conocían a alguien. Fue en ese ejercicio durante más de un mes que la mamá de Jeremy le señalo a la policía que un sujeto de las imágenes se parecía a su hijo. Reiteramos: No hay merito policial ni de inteligencia. Leer más…

Compañero detenido en providencia, cerca del Costanera Center, acusado de portar bombas molotovs:

El 03 de diciembre del 2019, en medio de las distintas protestas y disturbios que sacuden al Estado Chileno durante la revuelta, el compa Diego Ulloa de 22 años es detenido por la policía en el sector de Providencia.

Esta vez, las manifestaciones se habían conseguido expandir a los barrios de los ricos, particularmente cerca del gran Centro Comercial Costanera Center, cuando la policía arremete con la acostumbrada brutalidad a lxs insurgentes.

Fue de esta forma que Diego es detenido acusado de portar combustible y dos molotov, estas últimas elementos claramente fabricados por la policía para mostrarlos como evidencia.

El tribunal, obediente a las ordenes del gobierno, decide su prisión preventiva. Leer más…