Archivo

Archive for the ‘Detenciones’ Category

Concepción: En prision preventiva acusado de quemar sede de la UDI

El 7 de noviembre del 2019 la sede parlamentaria de la UDI en Concepcion es atacada violentamente y parcialmente quemada. Meses después, en enero es detenido Ignacio Caamaño Lara acusado de participar en dicho ataque.

El tribunal decidió procesarlo por incendio encarcelándolo en prisión preventiva.

¡Prisionerxs de la revuelta: A LA KALLE!

Concepción: Dos detenidos por atentado incendiario contra subcomisaria en construcción de Nonguén

Durante los primeros días de febrero dos sujetos fueron detenidos tras el ataque con bombas incendiarias a la subcomisaria en construcción de Nonguén.

Tras el ataque con cocteles molotov, los centinelas llaman rápidamente a la policía consiguiendo detener a dos sujetos que, según declaraciones policiales, portaban un artefacto compuesto por: “una botella acelerante, adosada a dos elementos similares que es spray de pintura, la que al tener contacto con fuego genera una detonación”. Leer más…

Concepción: Un nuevo detenido en la revuelta bajo la ley de control de armas

Los primeros días de febrero se producen enfrentamientos en el centro de Concepción, en particular cerca de la Universidad. Es en ese lugar que la policía detiene a Maximiliano Fraile, de 22 años acusado de lanzar una molotov a la policía.

Rápidamente el tribunal decidió encarcelarlo en prisión preventiva, engrosando la lista de prisionerxs politicxs de la revuelta.

Grecia. Detenidos en Atenas lxs anarquistas en fuga Giannis Michailidis y Konstantina Athanasopoulou

Lxs compañerxs Giannis Michailidis, Konstantina Athanasopoulou y otra mujer sin identificar fueron capturados en un coche supuestamente robado en el suburbio de Agia Paraskevi, en Atenas, el pasado miércoles 29 de enero.

La policía antiterrorista está afirmando que encontraron un rifle Kalashnikov, una subametralladora, una pistola, matrículas robadas y otros artículos dentro del vehículo.

Lxs compañerxs han sido acusadxs hasta ahora de 4 delitos graves y 6 delitos menores, incluyendo pertenencia a organización criminal y posesión ilegal de armas.

El compañero Giannis Michailidis escapó de la prisión agrícola de Tyrintha en junio de 2019. Fue originalmente arrestado en febrero de 2013 por el doble atraco armado que tuvo lugar en Velvendós, junto con los compañeros anarquistas Nikos Romanós, Dimitris Politis y Andreas-Dimitris Bourzoukos. También estaba cumpliendo condena por un ataque contra la policía en Pefki en mayo de 2011. Leer más…

Categorías:Detenciones

Arica. En prisión 2 jovenes que protestaban contra la PSU

La corte de apelaciones de Arica decidió la prisión preventiva contra dos jóvenes acusados de portar materiales para fabricar bombas molotov cerca de un colegio donde se rendiría la PSU el 25 de enero.
Los jóvenes de 20 y 21 años ingresaron a la cárcel y aumentan los más de 2.000 prisionerxs de la revuelta que atestan las cárceles del Estado Chileno.

¡Solidaridad con lxs prisionerxs de la revuelta que se encuentran secuestradxs a lo largo de todo el territorio chileno!

Categorías:Detenciones

Portugal/España/Italia: Actualización de la situación del compañero Gabriel Pombo Da Silva y novedades represivas en Italia.

Lunes 27 de Enero, comenzó en tierras portuguesas el juicio contra nuestro compañero, durante la primera audiencia se pudo vislumbrar el siguiente escenario:

  • Portugal, de momento, ha aceptado detener la extradición al Estado español y le ha dado a la defensa un plazo de 20 días para agregar pruebas y documentación que acrediten, aún mas, la importancia de que Gabriel no sea extraditado.
  • La defensa impugnó inmediatamente el argumento de “pena residual” que el Estado español pretende imponer a Gabriel, o sea, 16 años más de condena! Sin entrar en muchos detalles jurídicos, con solo leer someramente los documentos que pretenden amplíar su sentencia, es evidente que se trata de una «venganza legal» (¿Qué venganza de Estado no lo es?) contra nuestro compañero.
  • Por ahora, Gabriel continúa detenido en las celdas de la Policía Judicial de Oporto en espera de volver a comparecer frente al juez. Según la información proporcionada se espera que la próxima audiencia se realice más o menos a mediados de febrero.
  • Actualmente puede recibir visitas un día si y uno no por parte de cualquier persona que solicite visitarlo. Se encuentra bien de salud y está fuerte, combativo, determinado e irónico como siempre.

Leer más…

Categorías:Detenciones

Ultima Hora: Portugal. Ha Terminado la clandestinidad del compañero anarquista Gabriel Pombo Da Silva

Después de año y medio en clandestinidad, esta mañana sábado 25 de Enero, han detenido en territorio portugués al compañero Gabriel Pombo Da Silva. Con orden de búsqueda y captura internacional por supuesto pendiente de pena de más de diez años (una venganza personal convertida con «detalles» jurídicos), Gabriel continuaba dando batalla y aportando su propia contribución a la lucha anárquica con sus textos. Actualmente se encuentra encerrado en una celda de la policía judicial de Oporto en espera de comparecer este lunes en el juzgado donde se debatirá su posible extradición al Estado español. Leer más…

Categorías:Detenciones

Concepción. Dos acusados de incendiar la sede de la UDI

El 22 de enero la BIPE (Brigada de Investigaciones Policiales Especiales) consiguió detener a una pareja de 24 y 19 de años acusados de incendiar una sede de la UDI el 7 de noviembre.

Durante una nueva jornada de protesta durante la revuelta, la sede del partido de ultraderecha fue incendiada. Meses más tarde gracias a fantasías policiales, la manipulación de imágenes de video fueron detenidos y acusados dos jóvenes.

¿Culpables o inocentes? ¡Solidaridad con todxs lxs prisionerxs que atacan al Estado y sus representantes!

 

Magallanes. Detenido por ataque incendiario a AFP

El 10 de enero los bastardos detectives de la BIRO, detuvieron en Punta Arenas al autor del incendio que calcino por completo la sucursal de AFP Habitat el 12 de noviembre pasado, durante una nueva jornada de disturbios durante la revuelta.

El acusado de incendio quedo en prisión preventiva, mientras dure la investigación.

En todas partes: ¡A propagar la revuelta y a sacar a nuestrxs presxs!

Detenido por porte de bomba molotov en plaza dignidad

El 15 de noviembre del 2019, varios son los focos de disturbio en pleno centro de Santiago, las cámaras de fotógrafos “independientes” sumados con los registros policiales permitieron armar un buen set fotográfico de un encapuchado que participo durante los disturbios aquel día.

Tiempo después, en Enero, los bastardos de la policía de investigaciones consiguieron detener al joven de 19 años acusados de haber portado, fabricado y lanzado cocteles molotovs durante noviembre. Leer más…

Detenidos Rodrigo y Christian por porte de bomba molotov en plaza dignidad

El 03 de enero del 2020 fueron detenidos los hermanos Rodrigo y Christian Sanhueza Zuñiga acusados de portar bombas molotov en las cercanías de Plaza Dignidad.

Ambos fueron formalizados bajo ley de control de armas, siendo ingresados a la cárcel/empresa Santiago 1, al modulo 14 junto con el resto de prisioneros de la revuelta.

¡A sacar a nuestrxs compañerxs de las prisiones!

Compañero secuestrado por policías de civil queda en prisión por porte de bomba molotov

El viernes 10 de enero, una nueva expresión de la revuelta sacude las calles cercanas a Plaza Dignidad, sucediéndose fuertes enfrentamientos con la policía.

A lo lejos Nicolas Ríos caminaba cerca del cerro Santa Lucia, cuando de una camioneta blanca bajan cerca de 6 personas de civil, quienes comienzan a golpearlo para luego ingresarlo a la fuerza a la camioneta. Esto sucede mientras es grabado por automovilistas quienes piden que grite su nombre.

La escena es un clásico secuestro en dictadura, que se ha repetido durante los últimos meses donde grupos de civiles se bajan de automóviles sin identificación para golpear y secuestrar a personas. No pocos de estos secuestros policiales, han podido ser evitados gracias a la intervención de gente con un fuerte sentimiento de solidaridad antipolicial.

Nicolas es golpeado y llevado a la 33 comisaria. Los civiles pertenecían al grupo de secuestradores del OS-9 de la policía y manejaban un auto propiedad del Banco Santander, quien habría arrendado desde el 12 de febrero su vehículo a la represión para trabajos de inteligencia. Leer más…

En prisión acusado de quemar estación de metro San Pablo durante los primeros días de la revuelta

El 9 de enero son detenidos por parte de la BIPE (Brigada de Investigación Policiales Especiales) Daniel Bustos y Ariel Cifuentes acusados de participar en los disturbios y el ataque a la Estación de Metro San Pablo durante el 19 de octubre.

Daniel fue formalizado por el ataque incendiario, mientras que Ariel Cifuentes fue formalizado por daños calificados (la rotura de la puerta de ingreso y algunos torniquetes). Tras una extensa audiencia el tribunal finalmente decreto la prisión preventiva para Daniel y el arresto nocturno para Ariel.

¡Solidaridad con todxs lxs prisionerxs de la revuelta!

Compañero anárquico en prisión acusado del incendio de un bus durante la revuelta

El 26 de noviembre es interceptado un bus del transantiago en calles Pio Nono con Bellavista en medio de los disturbios. Un acto más en medio de una cantidad simultanea de enfrentamientos con la policía y ataques a estructuras del poder.

El 18 de diciembre, trasciende por la prensa la detención del compañero por parte de los secuestradores del OS-9. ¿Los motivos? Supuestamente personal de la DIPOLCAR junto con un dron habrían grabado el momento en que el compañero habría participado en la sustracción y quema de la micro.

Cuando quisieron detenerlo aquel día, el compa habría conseguido escabullirse de los controles policiales, pero según la DIPOLCAR, policía política, al verlo lo recordaron como reconocido anarquista y finalmente en Diciembre allanan su casa y lo detienen. Leer más…

Dos detenidos por incendio en Banco Estado de Providencia durante la revuelta

El 7 de noviembre del 2019 una nueva convocatoria busco golpear las áreas acomodadas de Santiago, expandiendo la revuelta a los acaparadores de la sociedad.

La manifestación recorrió providencia entre disturbios y enfrentamientos con la policía. Es en ese contexto que anonimxs prenden fuego a una sucursal del Banco Estado en Padre Mariano con Providencia.

Las imágenes son captadas por un “caza noticias” y ampliamente difundidas por internet. La teoría del montaje y la falsa conspiración invaden rápidamente las redes sociales y los anonimxs son acusados desde ser policías hasta señalar que las imágenes son truqueadas y nunca nadie atacaría con fuego una institución bancaria de esa forma. Leer más…

Concepción. En prisión Ignacio acusado de portar municiones durante la revuelta:

(Sacado del colectivo No mas presxs por luchar)

URGENTE

Hemos entrado en conocimiento de otro caso, Ignacio Matus Carrasco, joven de 23 años detenido en la madrugada del 22 de octubre, ya cumplió dos meses encerrado en Cárcel El Manzano al ser detenido después de participar en un cacerolazo a cuadras de su casa, acusado falsamente de portar munición de escopeta e infringir la ley de control de armas.

Leer más…

Detenido por cegar dron de la policía

El 17 de diciembre en una nueva manifestación en plaza dignidad, antes que comenzara la masividad de la jornada un joven apunta con un puntero laser a un dron de la policía. El objetivo se cumplio, el aparato de vigilancia y control fue cegado e interrumpida sus labores policiales.

En una muestra de la desesperación en que se encuentra la policía, el joven es detenido acusado de infringir la ley de aeronáutica, buscando inhibir una practica cada vez mas extendida para hacer frente a la vigilancia policial, a los mutiladores con escopeta y la visual de los carros blindados.

350 mutilados en los ojos: A cegar al gran hermano
Con inteligencia y astucia: ¡Abajo el control y la vigilancia policial!

A multiplicar las diversas tácticas de enfrentamiento durante la revuelta

Italia: Comunicado de Juan Sorroche sobre su detención

«¿Cómo hacer que una gota de agua no se seque? Déjala ir al mar »

En este texto, cuento cómo fue mi arresto el 22 de mayo de 2019. Lo cuento como un hecho y no para denunciar la ilegalidad de los métodos policiales o por victimismo.

Principalmente no me gusta el hecho de que mi arresto y lo que sucedió durante el traslado a la estación de policía de Brescia sea un secreto mío y de los agentes de Digos (policia politica) que me detuvieron. Honestamente, no tengo ganas que haya algo de compartir con ellos. No quiero compartir nada con ellos, y mucho menos mi angustia y sobre todo «lo qué no se puede decir» por miedo a un tabú, como un pacto no escrito entre «caballeros machos» que podría afectar mi virilidad (?!)…

Y por ùltimo las palabras en la estación de policía de un secreta vestido como un motero rockero (probablemente de la comisarìa de Trento, dado su conocimiento de mí…) que recomienda «amistosamente», como un hermano o un padre de escribir solo cartas personales a amigos y no comunicado para ser distribuidos públicamente. Esto me hizo pensar que compartir lo que pasó era una buena solución.

Un momento antes de mi arresto, caminaba por las montañas y pasé por un camino donde encontré a un perro grande que tenìa malaleche. Era el mismo camino que debería haber tomado al regresar. Respeto mucho a los perros y si puedo evitarlos lo hago, así que para el regreso decidí tomar la carretera principal que va a Tavernola. Allí encontré unos ciclistas sospechosos: uno tenía cara de borracho y no realmente de deportista… más de uno que està en una taberna fumando y bebiendo las 24 horas del día… ¡con el debido respeto a los borrachos!

Me pidieron información. Se las di amablemente. Tenía sospechas, ¡pero también estaba muy seguro de mí mismo y del territorio!

Así que puse a un lado las sospechas y la paranoia y seguí adelante.

En la tercera esquina vi dos coches. Me detuve por un momento. No me gustaron, pero seguí adelante.

No estaba seguro de que fueran policías, seguía pensando que era paranoia a pesar de que me sentía en alerta máxima. Al acercarme, vi a dos personas, cada una en el asiento de conductor de su automóvil. Estaban vestidos como «montañeros».

Lo que me pareció muy extraño (y allí estaba seguro de que eran policías… lo sentí, pero ya estaba muy cerca del primer coche) fue que estaban dentro de los coches, uno detrás del otro, sin hablar, empalados.

No podía regresar y, en lugar de pasar por el lado del pasajero donde no había nadie, preferí pasar frente a él para que pudiera controlar sus movimientos y evitar que ambos me encerraran. Más allá del primer automóvil de reojjo veo el primer «montañero» descender con un palo de madera. Pensé: «¡Aquí vamos!»

Estaba frente a la puerta del auto del segundo alpinista.

Pensé que querían seguirme para ver a dónde iba.

Cuando salió el segundo alpinista, estaba a 50 metros de ellos.

A mi alrededor, de derecha a izquierda solo tenía montañas.

¡Pensé que era hora!

Entonces me disparé y corrí como un loco! En un momento los dejé a unos cincuenta metros. Corrí como un desesperado. Ellos gritaban y me persiguian.

Continué por un tiempo, dejándolos cien metros atrás, o tal vez más. Pero tenía miedo de que otro coche de policía viniera desde la dirección en la que corría, lo que luego creo que sucedió.

Me gritaban, pero no sé qué. Honestamente no sentí nada, no tenía miedo, pero mucha adrenalina en mi cuerpo de no entender nada. Mi cerebro estaba a mil… demasiado! Estaba fuera de control, realmente como un animal fugitivo. No podía seguir así sea porque tenían autos sea por el ritmo de mi carrera.

Tenía dos caminos para elegir para seguir escapando, pero elegí el equivocado. Honestamente perdí el control. Si pudiera haber sido racional, habría tomado ejemplo del instinto de los jabalíes que en situaciones de emergencia siempre bajan de la montaña, porque corres más rápido y es más fácil escapar, en lugar de subir como hice yo …

A mi izquierda había un salto hacia abajo de 3 o 4 metros, a la derecha hacia arriba unos 4 o 5 metros de acantilado.

No era lucido y salté a la derecha y logré alcanzar la mitad del acantilado. Deslizava, pero logré subir casi hasta la cima. Debajo de mí habían llegado 3 o 4 policías.

Ahora estaba al final de mi fuerza. Estaba en la cima, podría haber ido al bosque, pero no podía ver nada por los nervios. Era una sensación extraña: me rendí por falta de fuerzas, pero en el momento en que me rendí realmente sentí que seguir adeante en direcciòn al bosque era un peligro, no tanto por lo que tenía delante ni por las amenazas, que ni siquiera sentí. Fue más un instinto de conservación animal. Me di por vencido y cuando me di la vuelta tenía la pistola apuntada. No creo que quisiera disparar, pero…?!

Así que volví y me dejé arrastrar por el acantilado. Allí me agarraron y me tiraron al suelo. Estaban muy, muy agitados y enojados (¡sabes que se enojan cuando los haces correr!). Una vez en el suelo, me pusieron boca abajo, tal vez con patadas, no recuerdo bien, todavía estaba a mil. Una vez inmovilizado, llegó un automóvil. No me pusieron las esposas, simplemente me inmovilizaron con las manos hacia atrás y me cargaron en el asiento trasero, tirado boca abajo, con un policía encima de mí sosteniendo mis manos. El conductor y el pasajero desde delante comenzaron a buscarme si se puede decir asì: literalmente me arrancaron la ropa. Llevaba conmigo una pequeña mochila de 22 litros que me destrozaron con todos los bolsillos. En un momento el auto se detuvo después de unos 100 m, la puerta cerca de mi cabeza se abrió y alguien de afuera comenzó a darme una serie de golpes en la cabeza, en el hueso temporal y en la sien. Sinceramente, no sentì nada. Luego me pusieron las correas de plástico en las muñecas y las apretaron con tanta fuerza de bloquear la circulaciòn de la sangre en las manos. Entonces me ubicaron (una posición estudiada, creo): las piernas en dirección del conductor donde colocan las piernas los pasajeros en el asiento trasero; el culo en el medio del asiento trasero; la cabeza entre los dos asientos delanteros.

Mi cuerpo formó una «U». El policía del lado del pasajero sostuvo mi cara en una prensa (si lo intentas verás que es una buena prensa), con el dedo gordo clavado entre el cuello y la mandíbula y los otros 4 dedos en toda la cara que me aplastaba en el costado del asiento. No vi casi nada: un ojo estaba tapado por los dedos del policía, el otro estaba aplastado con el resto de la cara en el asiento.

En el asiento trasero, en el medio, estaba mi trasero y mi espalda, y un policía a la derecha y uno a la izquierda.

Salimos. El policía de enfrente comenzó a preguntarme: «¿dónde duermes?» No respondí. No hablé Entonces él que estaba a mi lado detras del conductor, con el codo, comenzó a aplastarme un riñón hasta que se me escaparon gritos y siguió preguntando «¿dónde estás durmiendo?»

CALLADO.

Me aplastó el riñón de nuevo. Intenté no gritar y no hablar, pero era un dolor extraño y molesto. Se me escapó un gemido. Luego volvió a aplastarme y le dije que estaba durmiendo en las montañas. Dentro de mí había pandemónium y temía que si comenzaba a dar respuestas, aumentaría el «aplastamiento» del riñón y las preguntas que, en teoría, no estaba obligado a responder. No querìa hacerlo. Tenía miedo pero no sòlo. Mientras tanto, alguien me decìa: «¿Te gusta poner bombas?» «¿Y si matabas a un padre de familia?» «¿Te gusta ser partisano, eh?» «¡Ahora te lo mostraremos!» «¡Hueles como un pastor!».

Sí, olía a ibex y humo del fuego… es rara la mente: pensé «¿qué culpa tienen los pastores?» (¡Sic!). ¡Parecía extraño hacer estas reflexiones tan «leves» mientras me la veìa negra! En los momentos en que el policía seguía aplastando mi riñón, mi cerebro iba a mil en una mezcla de cambios repentinos entre miedo, emoción, coraje, desánimo. Todo en una décima de segundo. Cambios continuos en un remolino de pensamientos a una velocidad impresionante. Entonces pensé en el zen. No estoy bromeando. Respiré un poco y luego pensé, «¡así no puede irl!» No tengo que luchar contra mi dolor y mi angustia, más bien déjame ir a ellos. Aceptar! Sé que es muy hippie ¡pero eso es asì!

Tenía que dejarme ir y no ser tan rígido como lo estaba haciendo, porque estaba más débil y atado. Asì noté una cosa: cada vez que me aplastaba, si me dejaba ir a los gritos o si gritaba antes de que me hiciera daño, él dejaba antes. Repito: es un dolor muy extraño y molesto cuando aplastan el riñón. Entonces, si yo hacìa la escena, él dejaba. Además en cuanto preguntaba, si esperaba el momento justo entre mi respuesta y el comienzo del «aplastamiento del riñón», podría gritar y, por lo tanto, no responder. Y prolongé mis gritos para no tener que responder a las preguntas. Lo sé, no es muy digno, pero me la suda! Fue efectivo como táctica.

En un momento del viaje (de Marmentino a Brescia habrán unos cuarenta minutos), después de unos 10-15 minutos, creo que debido a las correas, ya no podía sentir mis manos, ni siquiera el hormigueo. Y de vez en cuando el tìo que aplastaba el riñon le preguntaba al otro policía si tenía las manos moradas. Se respondian a los gestos y no pude entender lo que decían… No sé, tal vezlo hacìan para asustarme. El hecho es que ya no sentía las manos y la posición era infernal: mi cuerpo en «U»; me hormigueaban las piernas y, tan pronto como me movía un poco, me aplastaba el riñón.

Preguntas no hicieron más de esas, simplemente «¿dónde estaba durmiendo?». Pero después de los primeros 10-15 minutos no hicieron màs. Continuaron «solo» con el aplastar el riñón cuando me movìa. Pero de alguna manera fue un alivio no recibir más preguntas. No veìa la hora de llegar allí, al menos si me hubieran pegado, ¡no habría sido en esa posición!

Después de media hora o 40 minutos llegamos a la comisarìa Brescia, donde se encuentra la sede de la Digos. Los últimos 10 minutos, los policías estaban más tranquilos y mis manos sin circulación y la posición seguían siendo muy molestas, ¡al menos habían dejado de aplastarme el riñón!

Una vez que llegaron al cuartel general de la policía en Brescia, me arrojaron al suelo como un paquete y los que esperaban allí comenzaron a patearme. Alguien les dijo que mantuvieran la calma. Estaban muy agitados. Yo un poco menos, ya que ahora mi posición estaba estirada y me quitaron las correas… ¡qué alivio!

Me quitaron los zapatos para ver si había algo adentro. ¡Desde mi llegada a la estación de policía, la situación ha cambiado por completo y ya no me han tocado! De hecho… me trataron muy correctamente, tanto que parecía sospechoso. Cada vez que quería ir al baño me llevaban, me daban agua e incluso chocolates (¡como un mono! ¡Eh! ¡Eh!). Me esposaron de 11 de la mañana hasta las 10 de la tarde noche con las manos detrás de la espalda sentado en una silla en la oficina con una escolta de 2 o 3 Digos con pasamontañas. Había bastantes en toda la comisarìa. Algunos de ellos «me conocían» muy bien: el rockero que me aconsejó que no escribiera comunicados; el gerente de los Digos de Brescia, un hombre; y una mujer, no sé si es magistrada o directora de los Digos de Venecia. El ejecutivo me pidió que colaborara y que le contara sobre las llaves que tenía diciéndome que, en cualquier caso, hubieran descubierto dónde estaba. Le respondí que no sabía nada de lo que estaba hablando. No insistió mucho… dos o tres veces y dijo que sabía, refiriéndose a las acusaciones por la acción de Treviso, que yo era el culpable… ¡en cara a la supuesta inocencia! Le dije que no era su trabajo juzgar. Luego, a las 10 de la noche, me llevaron a la prisión de Brescia.

Escribo esto para explicar cómo lo viví. Ahora, estaba muy agitado y tal vez el orden de las cosas era diferente, pero estos eran mis sensaciones sin agrandarlas o disminuirlas, pero con mil sentimientos en conflicto. Sé que no me trataron con guantes blancos, pero no me quejo. Sinceramente, no siento ni creo que haya sido torturado o incluso golpeado fuertemente. ¡Pero que no lo hicieron conmigo no quita el hecho de que no lo hicieron con los demás! Asesinatos como el caso Cucchi, el caso Frapporti en Rovereto, el caso Uva, el asesinato de Carlo Giuliani, el anarquista Pinelli asesinado en la estación de policía en Milán por el comisionado Calabresi, la tortura en Génova en la estación de policía de Bolzaneto, en la escuela Díaz, etcétera. Estas prácticas suceden, y son ESTRUCTURALES para cualquier estado capitalista y no, como la ley solitamente nos quiere hacer creer, la excepción, un error o las habituales manzanas podridas de expulsar, ¡no! Repito que esto depende de cómo esté estructurado el estado y esta sociedad.

Del enemigo nos esperamos algo en cualquier momento y debemos ser conscientes de esto y recordarlo, no solo a nosotros mismos: el Estado y sus fuerzas de represión, en general, nunca han respetado y nunca respetarán sus santos derechos y leyes, en la medida en que afirman hacerlo: ni siquiera dejan pasar una pequeña infracción, haciéndola pagar incluso con meses de cárcel. ¡Pero solo para los pobres! No a los privilegiados, políticos, poderosos de las multinacionales y de los bancos o maderos, son absueltos regularmente. ¡Dos pesas, dos medidas! Y esto lo vemos todos los días en el Parlamento, en los julgados, en las calles y en las cárceles. ¡Todo esto sin pudor ni vergüenza!

No me importa nada de un estado más justo y perfecto o de derechos constitucionales. Estos siempre serán instrumentos de sumisión y explotación en manos del Estado autoritario.

«Legal» e «ilegal» pertenecen a la autoridad, en beneficio de unos pocos y también por su hipocresía.

Debemos…

«Debemos luchar y luchar por que la desproporción se acorte»

¡Y cualquier camino estemos recorriendo siempre con nuestros corazones!

¡Por la anarquía!

Juan Sorroche – Prisión Terni AS2 – 09/2019

Categorías:Detenciones Etiquetas:

Nuevo detenido por la quema de la Estacion de Metro Pedrero

La Brigada de Investigacion Policial Especiales (BIPE) de la PDI, detuvo a un segundo acusado de quemar la estación Pedrero, de la linea 5.

Daniel Benjamín Morales Salazar, de 35 años, tio del menor anteriormente detenido por esta misma acusación.

Daniel es detenido tras ser identificado gracias a imágenes grabadas al interior de la estación de metro y fotografías subidas a redes Leer más…

Osorno:  Primera formalizada por usar puntero laser contra vehículo policial

En medio de las manifestaciones en la plaza de armas de la ciudad de Osorno, una joven utiliza el puntero laser para entorpecer la visual de los carros de represión que se preparaban para arremeter contra la gente.

El vehículo policial, enceguecido un par de segundos tuvo que frenar abruptamente. Bajo esta excusa la policía consigue detener a la joven siendo formalizada por infracción a la ley de transito al “atentar Leer más…